11/3/08

El evangelio del "deme un chance".

Hoy en día se ha propagado la idea de un supuesto evangelio ligero y de poco peso que insta a todo mundo a la prosperidad y a la auto-realización, que “Tú puedes”, te dicen, “Tienes gran potencial”, “Dios te ama y tiene un plan maravilloso para ti”, y traigo a flote la pregunta y pido a ti mi amigo lector que la consideres. ¿Es esto en realidad Cierto? ¿Acaso la salvación de mi alma es tan fácil como muchos dicen?


Al considerar el evangelio Bíblico de nuestro Señor Jesucristo, nos confrontamos con una problemática de repercusiones eternas, Dios es un Dios santo en toda plenitud, y su justicia no da cabida ni al soborno, ni a los “deme un chance”, que podrías estar pensando, y Dios no solo es santo sino que es “Juez Justo, y está airado contra el impío todos los días, si no se arrepiente, Él afilará su espada” (Salmo 7:11). Dios no pasará por alto al impío, más aún, él no puede hacer tal cosa.

Pero el problema en el cual estas tiene su mayor trascendencia cuando consideramos esa santidad perfecta junto a una justicia intachable e inviolable, con el carácter totalmente contrario que tienes. Es decir, Dios es Santo, tres veces Santo, y Él es Justo, más nosotros no. Entonces, ¿Cómo puede el hombre ser justificado delante de un Dios Santo y Justo?
“Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de Él” (Romanos 3:20), “Porque todos los que están bajo la ley están bajo maldición, por que escrito está: maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en el libro de la ley, para hacerlas” (Gálatas 3:10) ¡¡¡Maldito!!!. Y es que “Cualquiera que guardare toda la ley pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos” (Santiago 2:10). ¿Acaso podemos traer nuestras buenas obras ahora? ¿Acaso hay cabida para un “pero”? Mi amigo ni tu ni nadie será justificado por las obras de la ley, ni por tus buenas obras, “Por que todos nosotros somos como suciedad y todas nuestras obras de justicia como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento” (Isaías 64:6). ¿Hay acaso alguna ventaja en tu correcta vida para salvar tu alma? Mi amigo, sé sincero contigo mismo por un momento. ¿Acaso te puedes sostener en las débiles y precarias columnas de tus dadivosas obras, ante un Dios tres veces santo, ante el cual un solo pecado fue suficiente para condenar irremisiblemente a toda una raza? “En ninguna manera mi amigo, pues ya hemos acusado a judíos y a gentiles, que todos están bajo pecado. Como está escrito: No hay justo ni aun uno; no hay quien entienda. No hay quien busque a Dios. Todos se desviaron, a una se hicieron inútiles; no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno”. (Romanos 3:9-12). ¿Oyes la voz de tu conciencia que te acusa?, ¿Oyes el martilleo de cada palabra unida que te dice: eres culpable?, ¿Sientes el peso de tu culpa?, ¿Sientes el peso de tus incontables iniquidades?, ¿Sientes el aplastante rollo de la ley que viene sobre ti al atravesar tu alma y destruirla en el infierno por la eternidad?. Déjame decirte que para ti, oh amigo pecador, hay salvación, “Porque Cristo, cuando aún éramos débiles, a su tiempo murió por los pecadores” (Romanos 5:6), y “Dios muestra su amplia y majestuosa misericordia rodeada de abundante gracia, en que siendo aún pecadores, ¡CRISTO! Murió por nosotros” (Romanos 5:8), “Manifestando así su justicia, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en Él. Por que no hay diferencia por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús”(Romanos 3:21-24), así pues, “¿Qué debo hacer para ser Salvo? Cree en Él Señor Jesucristo y serás salvo” (Hechos 16:30-31), y “Justificado pues por la fe tendrás paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios” (Romanos 5:1-2).

Ten por seguro mi amigo lector, que mas temprano que tarde, tu encuentro personal con ese juez Santo y Justo se llevará a cabo, y si piensas presentarte en tus propias fuerzas delante de El serás echado al lago de fuego y azufre donde será el llanto y el crujir de dientes, pero eso no tiene por que ser así, Cristo es amplio para salvar, todas las toneladas de tus pecados e iniquidades pueden ser lavada en el amplio océano del sacrificio de Cristo, o quizás te crees lo suficientemente limpio para no necesitar del salvador. Tu conciencia es testigo de tus muchas iniquidades y tu necia injusticia no puede dejar atrás la voz tormentosa que te persigue y te encarcela, sabes que estas marcado por el pecado, que te deleitas en el, que eres su esclavo, ¿porque pues te endureces? “Cree en el señor Jesucristo y serás Salvo”, “Por que es palabra fiel y digna de ser recibida por todos: Que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores” (1tim1:15), no demores mas, no cierres tus ojos a una salvación completa, no te sigas apoyando en tu falsa vida moralmente buena, Hoy es el día de salvación!!!
Que el Dios de los cielos, use su palabra con poder para abrir tus ojos y soplar Vida espiritual a tu alma muerta en delitos y pecado, de modo que contemples la Gloria de Dios en la Faz de Jesucristo. Para la eterna y sublime Gloria de su único y soberano nombre, en Cristo Jesús, AMEN

“Y el Dios de toda gracia, que nos llamo a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, El mismo os perfecciones, afirme, fortalezca y establezca. A Él sea la Gloria, y el imperio por los siglos de los siglos, Amen” (1 Pedro 5:10-11).